El concurso organizado por el Consejo de Nacional de Seguridad, tiene por objetivo reconocer públicamente a un alumno de un establecimiento de educación superior que presente la mejor memoria de título en el pregrado, en materia relacionada con la prevención de riesgos de accidentes.
"El haber recibido el premio, además de ser una sorpresa, es muy reconfortante, porque significa que es un tema que interesa y por el cuál hay mucho que hacer. Si bien mi memoria no tenía una relación directa con la prevención de riesgos, sí lo está el tema de la arquitectura sin barreras, de manera que un reconocimiento desde esa mirada es muy interesante” dice Javiera Basso. La profesional comenta que el Consejo Nacional de Seguridad tiene un importante rol educativo en el tema de prevención de riesgos, “que me parece necesario a todo nivel, desde los colegios hasta las universidades, especialmente en las escuelas de arquitectura”, enfatiza.
El trabajo presentado consiste en el diseño de dos edificios unidos por un puente metálico rojo y con pasillos interiores rectos para permitir un mejor desplazamiento de las personas con ceguera. Además no sólo incorpora la escritura braille en pasamanos, ascensores y otros, sino que posee un patio interior con un techo que se abre, de manera que un no vidente pueda sentir la luz.
“Esta memoria nació como una inquietud que tuve durante el ramo de Taller V I. El mundo de la ceguera es una problemática social, que todavía percibo ausente en la arquitectura, pues es un tema que podemos resolver” comenta y agrega que el proyecto fue trabajado de manera funcional y sensorial, cuya construcción está pensada no sólo para la enseñanza o el tratamiento sicológico de una persona ciega, sino también para generar actividades de autofinanciamiento como el ofrecer cartografía textil o servicio de mesoterapia.